Tu hijo podría tener adicción a las pantallas

Cómo saber si el tiempo que pasa el niño frente a la compu o celu es un problema.

Si uno se dirige a los comentarios de los videos infantiles que pueblan YouTube y otras plataformas por el estilo, puede ver acaso un adelanto de lo que sucede. Son esas cosas que causan gracia, pero al mismo tiempo preocupan. Es que allí, entre los miles de mensajes, se aprecian “comentarios” como este: “adastweqqgfva”; mientras otro usuario “responde”: “fsdaerewqrfv fd afasdfwer”. Es una prueba tangible de la relación que tienen los niños, inexpertos aún en la escritura, con las nuevas tecnologías – y de la libertad que ostentan para deambular por allí-.

Pero aunque los expertos e investigadores en pediatría se cansan de criticar que los chicos pasen tiempo frente a una pantalla (y que algunos padres intenten alejarlos de esos dispositivos que tanto utilizan los adultos), lo cierto es que cada día se agrega una nueva aplicación a las cientos disponibles para descargar en las distintas tiendas donde se ofrecen. Es una lucha desigual, difícil de ganar. Alguien no está prestando mucha atención.

Claro que no se puede criticar a los padres, o no demasiado. Después de todo se trata de una fuente de entretenimiento rápida y fácil, con algunas aplicaciones incluso capaces de enseñar habilidades motrices y coordinación mano-ojo. En síntesis, es comprensible que los padres sean permisivos con sus hijos a la hora de agarrar un celular o una tableta.

Pero esta exposición a las pantallas (televisores, computadoras, tabletas, entre otras) puede ser responsable de una nueva tendencia de adicción en aumento: la adicción a las pantallas.

Sin embargo, el problema no pasa por cuánto tiempo pasan los chicos delante de una pantalla sino cómo los niños usan esos dispositivos.

Según asegura una nueva investigación realizada por la Universidad de Michigan, en EEUU, y publicada en la revista Psychology of Popular Media Culture, “cómo los niños usan los dispositivos, y no cuánto tiempo pasan con ellos, es el mejor predictor de problemas emocionales o sociales relacionados con la adicción a la pantalla”.

Aparentemente, en realidad no importa si el niño pasa una hora o cinco mirando una pantalla, aunque desde luego no recomendaríamos cinco. El nuevo estudio demostró “que hay más en ello que el número de horas”.

“Lo que más importa es si el uso de pantallas causa problemas en otras áreas de la vida o se ha convertido en una actividad que lo consume todo”, sostiene el estudio.

Pero entonces, ¿cómo se puede saber exactamente si nuestro hijo es adicto a las pantallas?

Estas son las señales de advertencia que afirma el estudio hay que prestar atención:

– Si el tiempo de pantalla interfiere con las actividades diarias

– Si causa conflictos para el niño o en la familia

– Si es la única actividad que alegra al niño.

“Si su hijo muestra alguno de estos signos, puede ser hora de intervenir, ya que la adicción a la pantalla está vinculada a problemas con las relaciones, la conducta y la emoción”, dice la investigación.

Pero la buena noticia es que, siempre y cuando el niño no muestre ninguna de estas señales de adicción a la pantalla, lo más probable es que esté completamente bien mantenerlos entretenidos con juegos en su tableta durante horas, según parece.

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