Compañerismo y vocación de servicio en el Hospital de Campaña

Salud

Compañerismo y vocación de servicio, el común denominador de mujeres líderes en el Hospital de Campaña.

Sectores como la Guardia, la Unidad de Terapia Intensiva y Clínica, son conducidos por mujeres que desde el inicio de la pandemia por Covid-19, tanto ellas como sus pares, trabajan de forma unida y constante por la salud de los correntinos.

En el Hospital de Campaña Escuela Hogar, dependiente del Ministerio de Salud Pública, se desempeñan cientos de personas en distintas áreas a diario y todos trabajan con un fin común: cuidar la salud de los pacientes allí internados.

En este contexto, servicios como la Guardia, la Unidad de Terapia Intensiva y Clínica, están liderados por mujeres que contaron cómo es la tarea cotidiana. Todas manifestaron un común denominador en sus sectores: compañerismo y vocación de servicio. Para esta nota, se tenía previsto el testimonio de la jefa del Servicio de Sospechosos, doctora Lorena Ojeda, quien resultó con diagnóstico positivo para Covid-19 y se encuentra internada en el Hospital Campaña.

El área de sospechosos es donde se internan los pacientes con diagnostico negativo para Covid-19 pero con sintomatología compatible con esa enfermedad. Este sector cuenta con camas, oxígeno y personal de enfermería, médicos y kinesiólogos, entre otros. 

Así, la jefa del servicio de Clínica, Analía Giménez, detalló como es el día a día en ese sector. “Se reciben a los pacientes positivos para Covid-19 y que tienen criterios de internación. De acuerdo a la clínica, a los factores de riesgo, de acuerdo a la edad o a la comorbilidad. Si tienen criterios leves, son seguidos en el domicilio y si esos criterios son moderados a graves, de acuerdo a la situación clínica, ingresan en este servicio”, indicó.

“Se toma a la guardia y cada médico ya tiene asignado un grupo de pacientes y la sala que va a ver, previa coordinación. Ingresan los médicos, hacen la evaluación, la atención, extracciones, hisopados y todo lo que requiera la atención de los pacientes”, explicó.

“También se hace ingresos de pacientes con todos los estudios correspondientes como laboratorio, electrocardiograma o tomografía”, agregó.

“Una vez que se termina de evaluar a todos los pacientes, unificamos los criterios de atención con cada uno de los médicos, vemos qué hay que corregir y que indicaciones se debe realizar, entre otras”, indicó.

En cuanto al manejo del Servicio, dijo: “Es complejo, porque somos médicos y el Covid-19 nos está enseñando día a día. Este contexto de pandemia nos demanda mucho esfuerzo, estudio, horas de trabajo y de formación, es una residencia y una especialidad nueva, ya que nunca existió”. “Nadie estaba preparado para esto, tuvimos que formarnos desde cero”, agregó.

Reconoció que “el miedo de contagiarse siempre está, el riesgo, pero el miedo no pasa por uno, sino porque todos los días debemos regresar a nuestras casas, tenemos hijos, esposo y padres, entonces no es miedo por nosotros, sino por transmitir a nuestras familias”.

En este contexto, remarcó: “Para nosotros el miedo se puede manejar porque la medicina nos formó para esto. El hecho de ser médicos, al elegir esta profesión, uno lo hace con vocación y esto es vocación de servicio y aprendimos a cuidarnos entre todo el equipo de salud y esa es la base fundamental, el trabajo en equipo, la unión que tenemos entre todos para poder cuidarnos, es decir, cuidarnos nosotros primero, para poder cuidar a los pacientes y regresar a nuestras casas”.

Por su parte, la jefa de la Guardia, Araceli Barrios, se refirió a su sector. “Nuestros días de trabajo son intensos porque estamos en plena pandemia. Hay mucha demanda y eso hace que sea un trabajo continuo”, indicó. “Cada paciente tiene su tiempo, es único, y tenemos que resolver nosotros, calmar la ansiedad del paciente”, agregó.

Aseguró que “se hace difícil el trabajo porque se está haciendo largo. Nosotros pensamos que esto iba a ser más corto y ya prácticamente vamos a llegar al año y esto no tiene fecha aún de finalización”.

Dijo que lo primordial “es que los médicos estén cómodos, trabajen tranquilos en un ambiente confortable y eso se traduce en el buen ánimo y eso, en el ambiente de trabajo hace mucho y en la guardia se está logrando”.

Reconoció que tiene miedo de contagiarse “desde que empezó la pandemia, pero contamos con los equipos de protección personal, estamos todos muy protegidos”.

Al igual que su par de Clínica, dijo que “siempre tememos el riesgo de volver a casa y contagiar, pero ese es el riesgo de nuestra profesión y tenemos fe y rezamos”.

Por último, la jefa del servicio de Terapia Intensiva, Alejandra Ojeda, indicó: “La tarea es ardua, las 24 horas. Tenemos muchos pacientes internados y demandan atención, ya que son pacientes que necesitan dedicación exclusiva”.

Dijo que “a veces se permanece 6 o 7 horas continuas dentro de la sala vestidos con los trajes de protección, con lo que implica ello. Se pone alma y vida en todo este trabajo, fundamentalmente para atención de los pacientes graves y críticos”.

Remarcó que “el trato entre compañeros es muy ameno entre todos, somos especialistas en el área”. “Es una patología que nos unió como terapistas para trabajar con esta patología”, agregó.

Ojeda fue clara con un concepto. Dijo que el secreto “es acompañarse unos con otros, hay mucha predisposición entre colegas. La tarea se hace siempre en equipo. El compañerismo es permanente y en la terapia funciona el trabajo en equipo, no hay otra forma”.

Fuente | Información Pública.

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